Las sesiones de fotografía de eventos siempre son de las cosas mas emocionantes de mi trabajo. No importa si el evento es grande (como un concierto o un festival) o pequeño (como una boda o cumpleaños) siempre hay una gran expectativa de la variedad de cosas que se puede captar con el lente.

Hay momentos que por defecto y obviedad son típicos: la foto de grupo de un equipo, el momento de entrada de los novios, el momento en que alguien da un discurso o la foto en la entrada de un salón de fiestas.

Pero existen otras fotos que son los momentos mas chuscos o improvisados durante el evento, no se, me refiero a esas ocurrencias que hay en cada festejo o reunión como un baile, una improvisación, en fin. Algo divertido o fuera de ocurrencia que ni los propios asistentes esperaban y eso es lo emocionante de estas cosas. También es un reto porque hay que estar atentos y siempre observando.